LA IMPORTANCIA DE LA AUDITORÍA Imprimir

Con no poca dosis de exageración, pero también con un innegable fundamento, podríamos decir que la información financiera proporcionada hoy en día por algunas empresas recuerda las cuentas del Gran Capitán. No hace falta remontarse mucho en el tiempo para evocar escándalos como Enron, Worldcom o Parmalat que han sacudido a la opinión pública y han generado la desconfianza de los inversores. En sólo quince años Enron pasó de ser una pequeña empresa de gas en Texas a la compañía más grande de Estados Unidos y a estar implantada en más de cuarenta países. Su compleja estructura organizativa, un entramado de más de tres mil sociedades, dificultaba sobremanera las labores de auditoría y control y, en cambio, facilitaba la manipulación de beneficios y el maquillaje de estados financieros. La exhaustiva investigación realizada por la Securities and Exchange Commission, varias comisiones del Congreso, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el Federal Bureau of Investigation develó un fraude de más de 35,000 millones de dólares, concluyó con el procesamiento del presidente ejecutivo y del responsable de finanzas de la empresa y del auditor jefe y el presidente ejecutivo de la auditora Arthur Anderson e, indirectamente, trajo consigo la desaparición de esta última.